Rima LXVI: Como guarda el avaro su tesoro...

Gustavo Adolfo Bécquer


Como guarda el avaro su tesoro,
guardaba mi dolor;
quería probar que hay algo eterno
a la que eterno me juró su amor.


Mas hoy le llamo en vano y oigo, al tiempo,
que le acabó, decir:
—¡Ah, barro miserable! ¡Eternamente
no podrás ni aun sufrir!